Uso de feromonas en el control de plagas

fastcontrol Blog Leave a Comment

Hoy en día ha aumentado mucho la preocupación por la calidad de los cultivos, por lo que se han desarrollado métodos para poder controlar y erradicar las plagas sin la necesidad de recurrir a productos químicos que hagan el trabajo mientras dañan el medio ambiente, a los cultivos y a las personas que los consumen.

Con eso en mente, en los últimos años se han desarrollado una gran cantidad de estudios sobre el control de plagas usando feromonas.

Las feromonas son compuestos químicos que son liberados por los insectos para atraer a individuos de su especie con las que se puede aparear o para comunicar algunos fenómenos como podría ser indicar un camino, alertar a los demás sobre algún peligro, lugares de ovoposición, etc…

Gracias a la comunicación que se genera con las feromonas los investigadores se han interesado en usarlas como un método de control, monitoreo y erradicación de plagas, en donde se combina con métodos de control biológico para disminuir el uso de los plaguicidas.

De esta forma, al usar feromonas se disminuye el uso de insecticidas químicos, lo que genera menos contaminación al medio ambiente, ya que son productos biodegradables que son generados por la misma naturaleza y se usa en pequeñas cantidades. Vale la pena destacar que las feromonas son específicas para cada especie y así se pueden controlar varios tipos de insectos, evitando matar a otros que pueden tener efectos positivos en el equilibrio biológico.

Por lo general, para el control de plagas de insectos se usan dos métodos fundamentales: el trampero masivo, en el que se usan feromonas para atraer a los machos a un lugar en el que quedan atrapados, y un método de confusión que es más novedoso y que ha sido desarrollado por Investigaciones Químicas Ambientales en Badalona. Los dos métodos son efectivos.

Al conocer la estructura química o la identidad de la feromona (o de alguna plaga en específico), se puede sintetizar en un laboratorio y se puede usar en trampas que atraen a los machos que se encuentran en la plantación, trampas en las que quedaran atrapados y así se pueda disminuir significativamente su población, lo que también disminuirá los daños que ocasionan a los cultivos.

Para poder usar efectivamente las feromonas se debe de conocer los ciclos biológicos de cada plaga, cuando se encuentra activa como adulto en cada generación y puede variar según la temperatura de la zona. Se recomienda usar las trampas con feromonas cuando comienza la primera generación. Estas trampas tienen diseños específicos dependiendo del tipo de insecto que se quiere atacar, por el comportamiento, su actividad o incluso su tamaño. También se debe de tomar en cuenta el lugar en el que se colocaran las trampas, ya que eso tiene un gran impacto en la captura de los insectos que se quieren eliminar.

Hay distintos tipos de feromonas:

  • Feromonas sexuales: Aquellas que son producidas y liberadas por las hembras para poder aparearse.
  • Feromonas de agregación: Estas feromonas resultan atractivas para ambos sexos y pueden funcionar a grandes distancias al estimular a los individuos a agregarse. Tienen una estructura algo compleja y tienen un uso más limitado que las sexuales.
¡Comparte esto en redes sociales!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *